Martes, 29 de Julio de 2014 - 03:41 h

Enlace de interés

El Correo Ilustrado

8/09/2011 03:51 Leer el artículo completo en: La Jornada - Opinión

No sólo era un gran maestro, un hombre comprometido profundamente con las luchas de la patria grande, luchador consecuente y fiel a sus ideales de izquierda, académico siempre preocupado por la formación y el rumbo de las nuevas generaciones de estudiantes y profesores. Era además un extraordinario ser humano, generoso, sensible, afectuoso y, valga decirlo, una persona de trato siempre sencillo y cordial. Se nos fue el último de los grandes intelectuales latinoamericanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Se cierra una época. Allá arriba se reunirá con otros grandes. Aquí, su nombre quedará grabado simbólicamente con letras de oro junto al de esos otros pensadores críticos de América Latina: Sergio Bagú, Gregorio Selser, Ruy Mauro Marini, Eduardo Ruiz Contardo.

Busca en nuestro archivo

L M X J V S D
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31      
             

Siguenos también en: Google News